El terremoto duró casi dos minutos en la madrugada de Chile y afectó principalmente a las regiones de Maule y Bío Bío.
También fueron muy castigadas las zonas costeras e islas del sur chileno, donde al sismo se sumaron olas gigantes que arrasaron con pueblos y puertos.
El epicentro del sismo se ubicó a 90 kilómetros de la ciudad de Concepción, en el sur chileno, a 500 kilómetros de la capital, Santiago.
El terremoto produjo roturas de puentes y edificios, destrozos en casas y caminos, y provocó la interrupción de los servicios de electricidad en las zonas más afectadas.
El terremoto en Chile tuvo un potencia muy superior a la registrada hace más de un mes en Haití.
Cabe recordar que el territorio de Chile se ubica entre las altas cumbres y cimas de los Andes, y se encuentra en el llamado "círculo de fuego" del pacífico, donde se producen el 80 por ciento de los terremotos registrados en el mundo.
La tragedia en imágenes
Diagnóstico sobre las consecuencias
La presidenta de la Asociación Mundial de Radio Comunitarias América Latina y Caribe (AMARC-AlC), María Pía Matta, consideró que el diagnóstico sobre las consecuencias del terremoto en Chile fue lento.
Pía Matta es integrante de Radio Tierra de Santiago de Chile. Manifestó que el Estado chileno está "desacostumbrado a este tipo de emergencias" y dijo que actuó lentamente.
Según su opinión, ello se debió a la imposibilidad de elaborar un diagnóstico de situación porque las comunicaciones están colapsadas en el país.
La comunicadora recordó que los servicios de teléfono, electricidad y agua están en manos privadas en Chile. Y remarcó que las empresas no respondieron ante la situación de catástrofe provocada por el terremoto de magnitud 8,8 que azotó el sábado al país.
Por otro lado, Matta evaluó que este desastre natural puso de manifiesto que la sociedad aún está fracturada debido a los casi 30 años de dictadura militar.
Además, destacó que con el terremoto quedó de manifiesto que la norma de construcción antisísmica no está siendo respetada en Chile y que ello causó el derrumbe de una gran cantidad de viviendas y edificaciones.
Al respecto, consideró que el mercado y la búsqueda continua de ganancia han demostrado que no pueden responder en casos de emergencia.
Por último, Matta recordó que el sistema de medios es totalmente concentrado y por ello todo lo que sucede se transmite desde Santiago. Y explicó que hay pocas radios en las zonas más afectadas que puedan brindar una cobertura local.
entrevista de María Pía Matta a FM La Tribu
BBC Mundo: Los medios chilenos en tela de juicio por cobertura post terremoto
Como mucha gente viene constatando, la calidad de los grandes medios de comunicación chilenos deja bastante que desear, sensación que se ha multiplicado con algunas dudosas prácticas periodísticas que hemos observado en la cobertura de las consecuencias del terremoto y posterior tsunami. Para mostrar que no somos los únicos que lo decimos, les entregamos un artículo aparecido en la web de BBC Mundo. Paralelamente, un grupo de ciudadanos está haciendo circular una carta para manifestar su profunda molestia por la forma en que los canales de televisión han dado cobertura a la tragedia que ha enlutado a nuestro país.
Tiendas en el centro de Santiago que cerraron sus puertas por miedo a saqueos, vecinos armados hasta los dientes con palos y escopetas patrullando sus barrios…
Una psicosis colectiva parece haberse apoderado de muchas zonas afectadas por el terremoto en Chile, hasta el punto que el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, informó haber recibido unos 1.000 llamados falsos de saqueos en la capital.
Mientras portales sociales como Facebook y Twitter rebosan con mensajes de gente avisando sobre supuestos asaltos y destrozos, alimentando aún más las llamas.
Muchos apuntan que los culpables de fondo de este clima de histeria son los medios de comunicación por exagerar la cobertura sobre los casos de pillaje.
(”Hay medios que informan de saqueos o asaltos masivos y eso genera una histeria colectiva”, dijo el colaborador de BBC Mundo, Rodrigo Bustamante, desde Santiago, agregando que sectores comerciales enteros cerraron sus puertas por temores -infundados- a saqueos).
Pero otros dicen que simplemente informaron sobre lo que ocurrió en realidad en el terreno.
“Basta recorrer las calles desiertas de Concepción para ver la evidencia de los saqueos: todas las grandes tiendas y supermercados tienen signos de destrozos intencionales. Vidrios rotos, mostradores arrancados y restos de mercadería por el piso”, contaba la enviada especial de BBC Mundo,
Valeria Perasso, a esa ciudad.
Sensacionalismo
Entonces, ¿tienen los medios la culpa?
Según Eduardo Arriagada, profesor de periodismo de la Universidad Católica de Chile, éstos al comienzo informaron con cierta dosis de sensacionalismo sobre el caos, generando un efecto imitación al igual que ocurrió durante los disturbios en Venezuela por la crisis política y económica que atravesó el país en los años ´90.
Las imágenes de reporteros “empotrados” en las turbas, informando sobre saqueos como si se tratara de una zona de guerra, inundaron los televisores y eran retransmitidas una y otra vez.
Casi nunca se matizó que, en muchos casos, se trataba de la misma imagen (léase una versión de lo que muchos critican que ocurrió en Haití durante el terremoto que sufrió en enero).
“El martes por la tarde los medios finalmente rectificaron. Ahora en vez de mostrar saqueos, muestran militares repartiendo alimentos, y los diarios hacen énfasis en la solidaridad en sus portadas de esta mañana”, dijo Arriagada a BBC Mundo.
Gobierno bajo lupa
Los medios chilenos ahora muestran más soldados repartiendo ayuda que saqueos.
Sin embargo, el experto añadió que el fuego, aunque atizado por los medios, fue prendido por el Gobierno al reaccionar lentamente a la catástrofe, dejando lugares como Concepción como tierra de nadie dos noches consecutivas, dando la impresión a la gente de que la ayuda no llegaría.
Sin embargo, el experto añadió que el fuego, aunque atizado por los medios, fue prendido por el Gobierno al reaccionar lentamente a la catástrofe, dejando lugares como Concepción como tierra de nadie dos noches consecutivas, dando la impresión a la gente de que la ayuda no llegaría.
“Los primeros soldados sólo llegaron el lunes y fueron tan pocos que había imágenes de ellos mirando impotentes mientras la gente desvalijaba los comercios, lo que aumentó aún más la sensación del sálvese quien pueda”, agregó Arriagada.
Muchos sostienen además que los medios, al ser los primeros en llegar a muchas zonas afectadas, empujaron a las autoridades a reaccionar más rápidamente de lo que habrían hecho.
Eso ocurrió sobre todo en áreas costeras azotadas por el maremoto, muchas de las cuales –valga el comentario- no fueron avisadas por el gobierno de que estaban en peligro.
Tal como escribió Andrés Azócar, director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, “seguro, hubo estaciones que los repitieron en exceso, que alimentaron sus notas con música de terror y le agregaron entrevista efectista”.
Pero destacó que “la real dimensión de la crisis fue descrita por los medios antes que por las autoridades”, concluyendo que la crítica se ha exagerado.
Por Alfonso Daniels
Fuente: BBC Mundo
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